Wednesday, December 16, 2015

Y dale alegría, alegría a mi corazón...

GANAR EL MUNDIAL DE CLUBES ES MI OBSESIÓN...
¿Qué sabes tu de sufrimiento si no te fuiste al descenso el 26 de junio de 2011? ¿Que sabes tu de paciencia si no viste todos los partidos de la B Nacional esperando el Ascenso? ¿Qué sabes tu de valor si no viste a Cavenaghi, a Trezeguet, al Chori Dominguez volver a casa? ¿Qué sabes tu de glorias si no aguantaste y abandonaste? ¿Qué sabes tu de la vida si no aprecias lo que costó estar en Japón? ¿Qué sabes tu de pasión si no eres hincha de River Plate? 

Mira, no sé como explicarlo. No sé como explicarte las mil lágrimas de alegría que Matías Almeyda, Ramón Díaz y Marcelo Gallardo me han regalado en los últimos 4 años. No sé como explicarte que mientras otros buscaban glorias en equipos campeones, yo vi a estrellas volver a casa a ponerlo todo en orden. No sé como explicarte que en el peor año de su historia, River se hizo mas grande. No sé como explicarte el éxtasis que se puede sentir cuando tu rival te tiene tanto miedo, que abandona. No sé como explicarte lo que es seguridad, si nunca viste a Mercado, a Maidana, a Funes Mori y a Vangioni jugar juntos. No sé como explicarte la certeza de la zurda de Pisculichi. No sé como explicarte la calma que transmite Marcelo Gallardo. No sé como explicarte que un pibe como Lucas Alario me hizo perder la voz en su primer gran escenario. No sé, no acabo de entender, como ningún otro club EN EL MUNDO transmite la pasión que se siente por River. No sé como explicarte que viví el 2011, y cualquier derrota es nada. No sé como explicarte lo que pasó el 6 de agosto de 2015; y sobretodo, no sé como explicarte lo que se siente estar en Japón. 

La trayectoria que ha traído a River Plate al Mundial de Clubes de Japón 2015 no comenzó con la pasada edición de la Copa Libertadores. Comenzó hace 4 años contra Belgrano. Comenzó cuando el mas grande de toda la Argentina descendió a la B Nacional; su primer descenso. Las manos de irresponsables y corruptos nos hundieron, "leyendas" abusando de su status nos dejaron el orgullo roto y nos avergonzaron ante el todo el mundo. Pero River tiene gente que lo quiere, y los verdaderos héroes de esta ave Fénix volvieron a casa a devolverle al club de sus amores la grandeza que lo caracteriza. 

Todos conocemos los nombres, los sacrificios, los pilares del proyecto que hoy da su mayor fruto, que se ha consagrado con todo, y está a un partido de ser, literalmente,  EL MEJOR CLUB DEL MUNDO, por segunda vez en su historia. 

Para el Barcelona, el Mundial de Clubes es un título mas. Y por ahora, no volverá a tener el valor que tuvo en el 2009, cuando salir victorioso significaba convertirse en el primer club de Europa (del Mundo) en ganar un sextete; Copa, Liga, Champions, SuperCopa Española, SuperCopa Europea y Mundial de Clubes. Sin duda, para Messi y compañía, este título tendrá mucho significado, pero jamás significará lo mismo que significa para Carlos Sánchez, para Kranevitter, para Barovero, para Mercado, para Maidana, para Vangioni, para Pisculichi, para Ponzio, para Saviola, para Lucho González, para Mora, para Alario, para Viudez, para Mayada, para Chiarini, para Balanta. 

También sería un trofeo y una victoria para aquellos que se fueron, porque su grandeza les abrió puertas, y River nunca les corto las alas. El Mundial de Clubes también será de Cavenaghi, de Pablito Aimar, de Teo, de Rojas, de Pezella, de Lanzini, de Ramiro Funes Mori. Será de Ramón Díaz, de Matias Almeyda, de Trezeguet, de Alejandro Dominguez, de Rogelio Funes Mori, de Chichizola y de todos lo que nos dieron un minuto de su tiempo, de su carrera, para salvar al club de nuestras vidas. Será de aquellos que sudaron el Ascenso, el Super Campeonato del 2014, la Sudamericana, la Recopa Sudamericana, la Supercopa Euroamericana, la Libertadores, la Suruga Bank. Será el sextete particular, de Marcelo Gallardo.

Si se consolida la victoria ante el (Barcelona) o si no, nadie, ABSOLUTAMENTE NADIE reprochará donde está el River Plate de Enzo Francescoli, Rodolfo D'Onofrio y Marcelo Gallardo. Sólo algunos, los mismos de siempre, se aferrarán al oscuro pasado del club para tapar sus inseguridades, no admitir la épica de este club, e ignorar el hecho de que ellos también fueron de segunda división. Pero bostero, VOS LA MIRÁS POR TELEVISIÓN.








Wednesday, August 5, 2015

Hinchas ...

... ¿por qué somos hinchas?

Crecemos y nos convertimos, inevitablemente, en una extensión de nuestros padres. Para bien o para mal, compartimos pasiones o momentos que son mas de ellos, que nuestros. De ahí, mi amor incondicional al fútbol. No, no porque lo comparta con mis padres, sino por todo lo contrario; el fútbol es mío. Al fútbol lo aprendí a amar sola.

Una --de las miles-- de cosas que me gusta del fútbol, son las historias de origen. Ya sea por 'herencia' o por 'descubrimiento', uno de los recuerdos mas bonitos que tiene un hincha es el momento en el cual se enamora de su club. Las historias siempre varían, desde lo simple hasta lo complejo. Por la familia, por los colores, por el emblema, por un jugador, por dos, por un técnico, por geografía, por el himno, por la hinchada, por lo huevos, por el corazón, por las rivalidades, por los títulos o la ausencia de ellos, por la camiseta, por llevar la contraria o por seguirla, por la sangre, por las lágrimas, por las risas, por el llanto, por la alegría, por la arrogancia o por la humildad, por sentimiento, por pasión, o por amor.


"Papá, ¿por qué somos del Atleti"
Si en algo acertaron Sabina y el Atlético de Madrid, es que hay sentimientos que no se pueden explicar. Ser hincha de un club es mas que seguir 'X' número de partidos en una temporada. Lo que comienza con una mera casualidad, termina aferrándose a la vida, a nuestro día a día.
"Para entender lo que pasa, hay que haber llorado dentro del Calderón que es mi casa. O del Metropolitano, donde lloraba mi abuelo con mi papá de la mano." - Joaquín Sabina
Acá me circunscribo al fútbol, al de verdad. Pero hinchas los hay en todos los deportes. Todos los deportes tienen fanaticada, todos. Sino, no existirían. Las franquicias sobreviven por el hincha, y el hincha vive por la franquicia. El fútbol, sin embargo, no tiene competencia. Si hiciéramos "un mundial de hinchadas" los fanáticos del fútbol seríamos una mezcla de Brasil con 5 copas, los Yankees con 27 Series Mundiales, el Real Madrid con 10 Champions, Independiente con 7 Libertadores, los Celtics con 17 Finales de NBA ganadas, y el Barça de las 6 copas... ya entendieron.

Un hincha de fútbol te va a decir que odia julio y agosto, que los viernes no son tan divertidos, y que lo mejor de la Premier League, es que no hay receso en navidades. A diferencia de otros deportes, el fútbol se vive todo el año. ¿Que peor que ese mes vacío que hay cuando terminan las copas de verano y se espera por el arranque de las ligas? ¿Que hay peor que los viernes que para encontrar un partido tienes que ver la liga australiana? ... y no vale, ¡allá es sábado! ¿Que hay peor que levantarte un 25 de diciembre y que no haya nada en la tele? O quizás es que yo no tengo vida, el fútbol se apoderó de mi y me perdieron para siempre. 

Sin embargo, hay algo que a mi no me queda claro. Hay personas que siguen un club para toda la vida, y por admirable y fiel que sea enamorarse y vivir unos colores, no me queda mas que cuestionarme si los admiro, o si les tengo un poco de pena. Jamás entendí el peso de la bandera. Es bonito apoyar lo de uno, pero que maravilloso es expandir fronteras a través del fútbol. Que bonito es encontrar amistades por un juego, familia por un sentimiento. Que bonito es poder entendernos sin hablar la misma lengua. Que bonito es saber que el fútbol es capaz de hacernos olvidar el odio y los estereotipos, y todos los males que corroen nuestra sociedad. Que aburrido sería el mundo si tuviéramos que ser hinchas de una selección meramente por la casualidad de haber nacido en un pedazo de tierra, y no por amor. Que aburrido sería que nos prohibieran seguir a clubes fuera de nuestras fronteras. Que aburrido fuera el fútbol, si nos coartaran de seguir el fútbol. 

¿Cómo puede auto-limitarse una persona a sólo saber lo que es ganar o perder una Champions? Está bien ser fieles, pero ¿por qué huir de sentir lo que es gritar un gol en la Libertadores? ¿Por qué no ver a un equipo africano dejarlo todo en una Copa Africana de Naciones? ¿Por qué no escuchar a las hinchadas mexicanas en la CONCAChampions? ¿Por qué no vivir como un estadio ajeno te eriza la vida cuando se entona un himno? ¿Por qué está mal identificarnos con algo que nos hace humanos? 

Nos mentimos. Nos decimos que es sólo un juego para sentirnos mejor. Quizás hasta nos avergüence expresar los sentimientos que sentimos viendo un partido. Que horrible es esconder las lágrimas cuando tu equipo pierde. Que impotencia no poder gritar a todo pulmón cuando tu equipo gana. No es ser inmaduros, al contrario, es saber amar, como muchos otros no lo hacen. Muchas veces he leído, "lloro mas por mi equipo, que por perder a mi novia." Pues yo quiero un hombre así, para nunca perderlo. Que me despierte temprano a ver un partido, que me lleve al estadio y grite conmigo, y que le enseñe a nuestra familia a sentir, a vivir. 

Soy hincha del FC Barcelona, de River Plate y de la selección alemana de fútbol. Y no lo cambio por nada. Al Barça me llevó Rivaldo. De la mano de su magia llegué al club mas grande del mundo (y no acepto debates en contrario). Al Barça llegué en su peor momento, y jamás le di la espalda. Es el club que siempre está ahí, seguro y confiado, nunca decepcionando demasiado. River es otra historia. A River lo admiro por la pasión y por un sentimiento que todavía no me sé explicar ni a mi misma. A River llegué por el Barça: Roberto Bonano y Javier Saviola me hicieron mirar abajo, mirar a la Argentina. Pero no fue otra cosa que la rivalidad con Boca lo que hizo que mi corazón se volcara hacia la banda. Sin embargo, el 26 de junio de 2011 me re-enamoré del club. Del viaje a la B no me perdí ni un minuto, por que como bien -dijo- Cavenaghi, "en las malas muchos mas." A punto de vivir una final de la Libertadores, algo que nunca pensé vivir, agradezco no ser como aquellos que no la ven, o peor aún, no la sienten; ha sido un viaje espectacular, pase lo que pase *hoy* a la noche. 

Alemania es una mezcla de todo. Haber nacido el año de su "último mundial", haberme obsesionado de la Bundesliga, coincidir con un grupo de alemanes a mis 6 años, y claro, Schweinsteiger, Lahm, y Podolski. "24" años sin verles ganar nada, y llevo la bandera en mi corazón. Del Dortmund solo diré que el que no se enamoró del proyecto de Klopp, (como el que no se ha enamorado del proyecto de Gallardo) no tiene corazón. 

Así que ahí lo dejo. Con el consejo de que disfruten el deporte que aman y manden a ...al Bernabéu o a la Bombonera... a los que rompen las pelotas diciendo que no se puede ser hincha de mas de un club. Ellos no entienden lo grande que es el fútbol. Los que dicen "y que me importa" cuando tu equipo se juega la vida, ellos jamás entendieron lo extraordinario de esta pasión. 

Y como dije al principio, no hay nada mas bonito y personal que: el por qué somos hinchas. Así que le pedí a un grupo de amigos y conocidos que compartieran sus anécdotas, y acá comparto algunas, las que llegaron antes de la final de la Libertadores, razón por la cual escribo este post. No puedo dormir de los nervios, y escribir me ayuda a relajarme. 

HISTORIAS

"Soy del Atleti porque me enseñó que en la vida para saber disfrutar, hay que saber sufrir." - Francisco García.

"Empezó la fiebre de fútbol con el carrito de SoccerGol, se acababan de mudar a la tienda, y fui con mi papa, con cero conocimiento, pero interés en el deporte. -Estaba empezando a jugar, pero no sabia todavía de clubes-. Fui a la tienda y me gustaron dos camisetas: una roja y negra, y otra azul y negra. Dos meses después, de cumpleaños, me regalaron la del AC Milan. Con unos amigos, jugando FIFA 2003 por primera vez, escogí al Milan, y luego de usar ese equipo me enamoré. Busqué calendarios, juegos, me "enfermaba" para verlos jugar Champions. Hasta el día de hoy no me cambié y no me cambiaría de equipo. It was all destiny." - Luis Valdés.

"Muchas lunas atrás estaba detrás de una muchacha hincha de Boca. Pegué a ver juegos hasta que pasó esto (ver video) y me enamore del juego (en verdad, de la actitud 'troll' de Tevez). Luego vi a Ronaldinho jugando bonito y no vi nada mas que ser culé. Mi primera camiseta de fútbol - Santos Laguna 2005 - estaba de viaje por Cancún y estaban a $40." - Sr. de las camisetas. 


"Bien. Soy hincha de River desde que nací. Básicamente me crié en una familia totalmente Riverplatense y obviamente no tenia muchas opciones. Pero ya desde chico, lo asumí rápido y me sentaba a ver todos los domingos los partidos con mi viejo, mi hermano y mi abuelo. Por otro lado, lo del Bayer Leverkusen fue una elección totalmente mía. Y de una forma muy rara: era el único equipo con el que vencía a mi hermano en el FIFA. Jajajajaja. Un par de meses después, comenzó la UEFA Champions League 2001-02, pude ver al equipo "fuera del juego" por TV y el resto es historia conocida." - Tomás Agustín Incze

"No recuerdo mucho de mi temprana niñez, sólo algunas imágenes. Entre ellas estar viendo la final del mundial '94 en la mesa del comedor y grabar en mi inconsciente nombres como Zola o Baggio. Con el paso del tiempo encontré una caja de viejos VHS con la historia de los mundiales, allí solo me interesó ver uno: España 1982. Play, stop, rewind miles de veces a la consagración del equipo de Enzo Bearzot que entró directo en mi corazón. El fanatismo creció con los años, acompañado por llantos, sonrisas y campeonato incluido en 2006. Si, es raro que un bonaerense criado en córdoba sea hincha de la selección de Italia, pero es así y el calcio no se discute." - Fabio Martín Olivé

"Pues, deja ver... supe que era el fútbol para Francia 98, con todo aquel 'craze' que hubo, Copa de la Vida and what not, pero, de clubes todo comenzó en el 2000, cuando ya había empezado la Premier League por pal' de semanas. Para aquel entonces, los juegos de fútbol que transmitían eran de la Premier, los daban por PPV todos los sábados y domingos. Muchas veces era uno por día, pero de vez en cuando eran dos. De fútbol sabía lo que me enseñaron jugando en Dorado, de ligas y equipos y torneos internaciones no sabía absolutamente nada. Pero un sábado vi un Arsenal-Coventry City y ese día conocí a Dennis Bergkamp, aka D10S. Es algo difícil de explicar, ciertamente nunca había visto a alguien jugar y hacer las cosas que hacía con y sin el balón. Con la facilidad que dejaba atrás a los defensas sin ninguna oportunidad de recuperarse, el toque perfecto para cualquier balón, los pases a perfección y una inteligencia en el campo única. Ahí también vi el fútbol fluido y rápido del cual es famoso el Arsenal y fue amor a primera vista. Algo tan appealing visualmente y letal en el contexto del juego. La semana después fue aquel Arsenal-United que Henry metió aquel golazo ridículo y ya ahí estaba hooked. Después de eso dejaba el VCR programado (tenías que dejar la caja encendida, sino no no grababa nada el #HDP) para poder ver los juegos después en VHS. Pero sin ver a Dennis hacer de las suyas contra Coventry aquel sábado, seguramente nunca hubiese descubierto al Arsenal. Ciertamente me dio un outlook diferente a como podia ser jugado el fútbol." - Jorge Méndez

"Lo primero que supe de clubes fue cuando Beckham llegó al Real Madrid. Con el hype del mundial que hubo quería su camiseta. Para aquél entonces veía lo que podia y leía noticias en Yahoo Sports. Pero no fue hasta que tomando unas clínicas de fútbol a finales del 2004 el coach nos dijo que viéramos mucho fútbol y para aquel entonces FOX Deportes daba la liga argentina y me acuerdo que el juego que estaban dando era Boca vs. Huracán; Palacio hizo un golazo de fuera del área. Desde entonces me enamoré de Boca, Palacio y La Bombonera; la pasión con la cual se vive el deporte allí. Como cuando el Pato Abbondanzieri pateó el último penal en la final de la Sudamericana vs Pumas en el 2005; salió corriendo a treparse en la verja, a celebrar, ¡quien no se iba a enamorar del fútbol con esa escena! Del Madrid no me pude enamorar de un solo jugador, me encantaba la química que había en ese equipo del 2005. Ahí comencé a ver mas 'deep' al Madrid, gracias a Robinho y Beckham, y desde ese entonces soy, y amo ser, madridista." - Fernando Pagán

"Bueno, soy hincha del Tottenham porque cuando era mas chico viví unos años en Londres. Tenía 10 años y recién entraba al mundo del fútbol. Era hincha de Boca por mi papa; además era el equipo multi-campeón del '98, '99 y '00... Pero me enamoré de la ciudad y empecé a seguir al equipo. En el 2006 volví, y luego de unos años y ver al equipo sin estrellas rutilantes lograr una Capital One terminó de hacerme hincha e identificarme con todo lo que es Tottenham: Audere Est facere, el atreverse es lograrlo." - Tony

Todas las demás historias son bienvenidas ... 

Wednesday, July 8, 2015

7+1 de Julio de 2014

Se sentía como una tarde cualquiera… Pero no lo era. 

Para muchos “infieles” aquella tarde transcurría como cualquier otra. Sin embargo, otros no pudimos dormir la noche anterior, no pudimos desayunarnos aquella mañana, y el fantasma de la memoria nos torturó hasta que Marco Antonio Rodriguez Moreno se puso el silbato en la boca, y marcó el inicio del partido. 

En el 2006 fue Italia. 

Fue Italia quien aquel 4 de julio, en el ÚLTIMO minuto del tiempo extra, acabó con el sueño; la ilusión de la final estaba muerta, y de que manera. La jugada comenzó con un tiro de esquina de la leyenda Alessandro del Piero al minuto 119, un despeje en el área, el balón a los pies de un tal Andrea Pirlo que asistió a Fabio Grosso y juntos destruyeron las esperanzas de jóvenes y viejos, que esperaban alzar la copa en casa. 


Italia terminó coronándose campeona del mundo frente a Francia, sumando su cuarta estrella a la camiseta… 

En el 2010 fue España. 

Fue España quien aquel 7 de julio, al minuto 73 de partido, le negaba el sueño de avanzar a una final a la generación de oro. Carles Puyol voló por los aires del Moses Mabhida, colocó el esférico en el fondo de la portería tras OTRO tiro de esquina, esta vez de un tal Xavier Hernández, y con ello aseguró el pase a la final del equipo español. Una vez mas quedaban tirados en la cancha un grupo sin igual, acostumbrado al sufrimiento de estar tan cerca, y no poder saborear la gloria. 



España terminó coronándose campeona del mundo frente a Holanda, sumando su primera estrella a la camiseta…

En el 2014 fue Alemania. 

Fue Alemania quien aquel 8 de julio se enfrentó a su pasado. Fue Alemania quien aprovechó la circunstancia histórica que se le presentaba y dijo: “no mas.” Fue Alemania quien al minuto 29 del partido ya había colocado el balón CINCO veces en lo mas profundo de la portería brasileña del Mineirão. Ante un Brasil herido, sufriendo la baja de su mejor delantero (lesión) y su mejor defensor central (acumulación de tarjetas), Alemania vengó las últimas dos semifinales que había disputado. El partido terminó 7-1 y con ello se esfumaban los fantasmas del pasado. 

... El fútbol volvía a ser un juego de once contra once donde siempre ganaban los alemanes.

Philipp Lahm, Bastian Schweinsteiger, Lukas Podolski y Per Mertesacker por primera vez sonreían al escuchar el silbato final de una semifinal; juntos desde el 2006 en el escenario mundialista, y por fin, finalistas de un Mundial. 

Aquella tarde del 8 de julio del 2014, todo era posible. 

Lo que mas recuerdo es no haber llorado, no aquella tarde. Por primera vez en un mundial podía reír sin importarme el mañana; por la gesta histórica, por el grupo que se dirigía a la final, y sobretodo, porque aquella Alemania parecía invencible. Y sobretodo recuerdo a Bastian consolando a David Luiz, imagen recurrente, pero a la inversa por primera vez en su carrera internacional. 


Friday, June 26, 2015

26 de Junio ...

Se cumplen 4 años... 
... del resultado de la peor administración que ha tenido el club. 


Pero solo los valientes saben levantarse. 

Lo hizo la Juve:
...y llegó a una final de Champions. 
Lo hizo el Atleti:
...y llegó a una final de Champions. 
Lo hizo River:
...y ¡y los últimos 3 años han sido mágicos! 


Volvimos a ser grandes. 

Que la vergüenza no se olvide. 
Que los traidores de la banda nunca vuelvan.



Campeones. 
Supercampeones. 


Campeones sudamericanos.


Recampeones sudamericanos. 


Campeones del Euroamericano. 


En semifinales de la Libertadores. 

2 veces en 6 meses eliminamos a Boca de copas internacionales. 
¿El fantasma de la B? Lo espantó el gas pimienta. 

La única mancha que recuerdo, es color naranja en la camiseta de Kranevitter.



Solo los grandes saben levantarse. 
¡y como los has hecho tú, River! 

Por muchos años te veía en la tele cuando podía, pero en el Nacional te aprendí a querer como nunca. 







Ni un minuto de la B olvido. A los que volvieron a salvar al club, nunca los vamos a olvidar. Son los héroes de un club histórico. 






Gracias por darnos el único título que no habíamos ganado. Gracias por sentir los colores. Gracias por dar tanto, recibiendo tan poco.

Como aprendí amarte. Como aprendí que en el sufrimiento soy mejor persona, y que lo nuestro es amor a la banda, incondicional.





No me avergüenzo del 26 de junio de 2011
Nunca olvido el 23 de junio de 2012. 

Somos River... 
... y seguimos siendo el mas grande de TODA la Argentina.