... ¿por qué somos hinchas?
Crecemos y nos convertimos, inevitablemente, en una extensión de nuestros padres. Para bien o para mal, compartimos pasiones o momentos que son mas de ellos, que nuestros. De ahí, mi amor incondicional al fútbol. No, no porque lo comparta con mis padres, sino por todo lo contrario; el fútbol es mío. Al fútbol lo aprendí a amar sola.
Una --de las miles-- de cosas que me gusta del fútbol, son las historias de origen. Ya sea por 'herencia' o por 'descubrimiento', uno de los recuerdos mas bonitos que tiene un hincha es el momento en el cual se enamora de su club. Las historias siempre varían, desde lo simple hasta lo complejo. Por la familia, por los colores, por el emblema, por un jugador, por dos, por un técnico, por geografía, por el himno, por la hinchada, por lo huevos, por el corazón, por las rivalidades, por los títulos o la ausencia de ellos, por la camiseta, por llevar la contraria o por seguirla, por la sangre, por las lágrimas, por las risas, por el llanto, por la alegría, por la arrogancia o por la humildad, por sentimiento, por pasión, o por amor.
"Papá, ¿por qué somos del Atleti"
Si en algo acertaron Sabina y el Atlético de Madrid, es que hay sentimientos que no se pueden explicar. Ser hincha de un club es mas que seguir 'X' número de partidos en una temporada. Lo que comienza con una mera casualidad, termina aferrándose a la vida, a nuestro día a día.
"Para entender lo que pasa, hay que haber llorado dentro del Calderón que es mi casa. O del Metropolitano, donde lloraba mi abuelo con mi papá de la mano." - Joaquín Sabina
Acá me circunscribo al fútbol, al de verdad. Pero hinchas los hay en todos los deportes. Todos los deportes tienen fanaticada, todos. Sino, no existirían. Las franquicias sobreviven por el hincha, y el hincha vive por la franquicia. El fútbol, sin embargo, no tiene competencia. Si hiciéramos "un mundial de hinchadas" los fanáticos del fútbol seríamos una mezcla de Brasil con 5 copas, los Yankees con 27 Series Mundiales, el Real Madrid con 10 Champions, Independiente con 7 Libertadores, los Celtics con 17 Finales de NBA ganadas, y el Barça de las 6 copas... ya entendieron.
Un hincha de fútbol te va a decir que odia julio y agosto, que los viernes no son tan divertidos, y que lo mejor de la Premier League, es que no hay receso en navidades. A diferencia de otros deportes, el fútbol se vive todo el año. ¿Que peor que ese mes vacío que hay cuando terminan las copas de verano y se espera por el arranque de las ligas? ¿Que hay peor que los viernes que para encontrar un partido tienes que ver la liga australiana? ... y no vale, ¡allá es sábado! ¿Que hay peor que levantarte un 25 de diciembre y que no haya nada en la tele? O quizás es que yo no tengo vida, el fútbol se apoderó de mi y me perdieron para siempre.
Sin embargo, hay algo que a mi no me queda claro. Hay personas que siguen un club para toda la vida, y por admirable y fiel que sea enamorarse y vivir unos colores, no me queda mas que cuestionarme si los admiro, o si les tengo un poco de pena. Jamás entendí el peso de la bandera. Es bonito apoyar lo de uno, pero que maravilloso es expandir fronteras a través del fútbol. Que bonito es encontrar amistades por un juego, familia por un sentimiento. Que bonito es poder entendernos sin hablar la misma lengua. Que bonito es saber que el fútbol es capaz de hacernos olvidar el odio y los estereotipos, y todos los males que corroen nuestra sociedad. Que aburrido sería el mundo si tuviéramos que ser hinchas de una selección meramente por la casualidad de haber nacido en un pedazo de tierra, y no por amor. Que aburrido sería que nos prohibieran seguir a clubes fuera de nuestras fronteras. Que aburrido fuera el fútbol, si nos coartaran de seguir el fútbol.
¿Cómo puede auto-limitarse una persona a sólo saber lo que es ganar o perder una Champions? Está bien ser fieles, pero ¿por qué huir de sentir lo que es gritar un gol en la Libertadores? ¿Por qué no ver a un equipo africano dejarlo todo en una Copa Africana de Naciones? ¿Por qué no escuchar a las hinchadas mexicanas en la CONCAChampions? ¿Por qué no vivir como un estadio ajeno te eriza la vida cuando se entona un himno? ¿Por qué está mal identificarnos con algo que nos hace humanos?
Nos mentimos. Nos decimos que es sólo un juego para sentirnos mejor. Quizás hasta nos avergüence expresar los sentimientos que sentimos viendo un partido. Que horrible es esconder las lágrimas cuando tu equipo pierde. Que impotencia no poder gritar a todo pulmón cuando tu equipo gana. No es ser inmaduros, al contrario, es saber amar, como muchos otros no lo hacen. Muchas veces he leído, "lloro mas por mi equipo, que por perder a mi novia." Pues yo quiero un hombre así, para nunca perderlo. Que me despierte temprano a ver un partido, que me lleve al estadio y grite conmigo, y que le enseñe a nuestra familia a sentir, a vivir.
Soy hincha del FC Barcelona, de River Plate y de la selección alemana de fútbol. Y no lo cambio por nada. Al Barça me llevó Rivaldo. De la mano de su magia llegué al club mas grande del mundo (y no acepto debates en contrario). Al Barça llegué en su peor momento, y jamás le di la espalda. Es el club que siempre está ahí, seguro y confiado, nunca decepcionando demasiado. River es otra historia. A River lo admiro por la pasión y por un sentimiento que todavía no me sé explicar ni a mi misma. A River llegué por el Barça: Roberto Bonano y Javier Saviola me hicieron mirar abajo, mirar a la Argentina. Pero no fue otra cosa que la rivalidad con Boca lo que hizo que mi corazón se volcara hacia la banda. Sin embargo, el 26 de junio de 2011 me re-enamoré del club. Del viaje a la B no me perdí ni un minuto, por que como bien -dijo- Cavenaghi, "en las malas muchos mas." A punto de vivir una final de la Libertadores, algo que nunca pensé vivir, agradezco no ser como aquellos que no la ven, o peor aún, no la sienten; ha sido un viaje espectacular, pase lo que pase *hoy* a la noche.
Alemania es una mezcla de todo. Haber nacido el año de su "último mundial", haberme obsesionado de la Bundesliga, coincidir con un grupo de alemanes a mis 6 años, y claro, Schweinsteiger, Lahm, y Podolski. "24" años sin verles ganar nada, y llevo la bandera en mi corazón. Del Dortmund solo diré que el que no se enamoró del proyecto de Klopp, (como el que no se ha enamorado del proyecto de Gallardo) no tiene corazón.
Así que ahí lo dejo. Con el consejo de que disfruten el deporte que aman y manden a ...al Bernabéu o a la Bombonera... a los que rompen las pelotas diciendo que no se puede ser hincha de mas de un club. Ellos no entienden lo grande que es el fútbol. Los que dicen "y que me importa" cuando tu equipo se juega la vida, ellos jamás entendieron lo extraordinario de esta pasión.
Y como dije al principio, no hay nada mas bonito y personal que: el por qué somos hinchas. Así que le pedí a un grupo de amigos y conocidos que compartieran sus anécdotas, y acá comparto algunas, las que llegaron antes de la final de la Libertadores, razón por la cual escribo este post. No puedo dormir de los nervios, y escribir me ayuda a relajarme.
HISTORIAS:
"Soy del Atleti porque me enseñó que en la vida para saber disfrutar, hay que saber sufrir." - Francisco García.
"Empezó la fiebre de fútbol con el carrito de SoccerGol, se acababan de mudar a la tienda, y fui con mi papa, con cero conocimiento, pero interés en el deporte. -Estaba empezando a jugar, pero no sabia todavía de clubes-. Fui a la tienda y me gustaron dos camisetas: una roja y negra, y otra azul y negra. Dos meses después, de cumpleaños, me regalaron la del AC Milan. Con unos amigos, jugando FIFA 2003 por primera vez, escogí al Milan, y luego de usar ese equipo me enamoré. Busqué calendarios, juegos, me "enfermaba" para verlos jugar Champions. Hasta el día de hoy no me cambié y no me cambiaría de equipo. It was all destiny." - Luis Valdés.
"Muchas lunas atrás estaba detrás de una muchacha hincha de Boca. Pegué a ver juegos hasta que pasó esto (ver video) y me enamore del juego (en verdad, de la actitud 'troll' de Tevez). Luego vi a Ronaldinho jugando bonito y no vi nada mas que ser culé. Mi primera camiseta de fútbol - Santos Laguna 2005 - estaba de viaje por Cancún y estaban a $40." - Sr. de las camisetas.
"Bien. Soy hincha de River desde que nací. Básicamente me crié en una familia totalmente Riverplatense y obviamente no tenia muchas opciones. Pero ya desde chico, lo asumí rápido y me sentaba a ver todos los domingos los partidos con mi viejo, mi hermano y mi abuelo. Por otro lado, lo del Bayer Leverkusen fue una elección totalmente mía. Y de una forma muy rara: era el único equipo con el que vencía a mi hermano en el FIFA. Jajajajaja. Un par de meses después, comenzó la UEFA Champions League 2001-02, pude ver al equipo "fuera del juego" por TV y el resto es historia conocida." - Tomás Agustín Incze
"No recuerdo mucho de mi temprana niñez, sólo algunas imágenes. Entre ellas estar viendo la final del mundial '94 en la mesa del comedor y grabar en mi inconsciente nombres como Zola o Baggio. Con el paso del tiempo encontré una caja de viejos VHS con la historia de los mundiales, allí solo me interesó ver uno: España 1982. Play, stop, rewind miles de veces a la consagración del equipo de Enzo Bearzot que entró directo en mi corazón. El fanatismo creció con los años, acompañado por llantos, sonrisas y campeonato incluido en 2006. Si, es raro que un bonaerense criado en córdoba sea hincha de la selección de Italia, pero es así y el calcio no se discute." - Fabio Martín Olivé
"Pues, deja ver... supe que era el fútbol para Francia 98, con todo aquel 'craze' que hubo, Copa de la Vida and what not, pero, de clubes todo comenzó en el 2000, cuando ya había empezado la Premier League por pal' de semanas. Para aquel entonces, los juegos de fútbol que transmitían eran de la Premier, los daban por PPV todos los sábados y domingos. Muchas veces era uno por día, pero de vez en cuando eran dos. De fútbol sabía lo que me enseñaron jugando en Dorado, de ligas y equipos y torneos internaciones no sabía absolutamente nada. Pero un sábado vi un Arsenal-Coventry City y ese día conocí a Dennis Bergkamp, aka D10S. Es algo difícil de explicar, ciertamente nunca había visto a alguien jugar y hacer las cosas que hacía con y sin el balón. Con la facilidad que dejaba atrás a los defensas sin ninguna oportunidad de recuperarse, el toque perfecto para cualquier balón, los pases a perfección y una inteligencia en el campo única. Ahí también vi el fútbol fluido y rápido del cual es famoso el Arsenal y fue amor a primera vista. Algo tan appealing visualmente y letal en el contexto del juego. La semana después fue aquel Arsenal-United que Henry metió aquel golazo ridículo y ya ahí estaba hooked. Después de eso dejaba el VCR programado (tenías que dejar la caja encendida, sino no no grababa nada el #HDP) para poder ver los juegos después en VHS. Pero sin ver a Dennis hacer de las suyas contra Coventry aquel sábado, seguramente nunca hubiese descubierto al Arsenal. Ciertamente me dio un outlook diferente a como podia ser jugado el fútbol." - Jorge Méndez
"Lo primero que supe de clubes fue cuando Beckham llegó al Real Madrid. Con el hype del mundial que hubo quería su camiseta. Para aquél entonces veía lo que podia y leía noticias en Yahoo Sports. Pero no fue hasta que tomando unas clínicas de fútbol a finales del 2004 el coach nos dijo que viéramos mucho fútbol y para aquel entonces FOX Deportes daba la liga argentina y me acuerdo que el juego que estaban dando era Boca vs. Huracán; Palacio hizo un golazo de fuera del área. Desde entonces me enamoré de Boca, Palacio y La Bombonera; la pasión con la cual se vive el deporte allí. Como cuando el Pato Abbondanzieri pateó el último penal en la final de la Sudamericana vs Pumas en el 2005; salió corriendo a treparse en la verja, a celebrar, ¡quien no se iba a enamorar del fútbol con esa escena! Del Madrid no me pude enamorar de un solo jugador, me encantaba la química que había en ese equipo del 2005. Ahí comencé a ver mas 'deep' al Madrid, gracias a Robinho y Beckham, y desde ese entonces soy, y amo ser, madridista." - Fernando Pagán
"Bueno, soy hincha del Tottenham porque cuando era mas chico viví unos años en Londres. Tenía 10 años y recién entraba al mundo del fútbol. Era hincha de Boca por mi papa; además era el equipo multi-campeón del '98, '99 y '00... Pero me enamoré de la ciudad y empecé a seguir al equipo. En el 2006 volví, y luego de unos años y ver al equipo sin estrellas rutilantes lograr una Capital One terminó de hacerme hincha e identificarme con todo lo que es Tottenham: Audere Est facere, el atreverse es lograrlo." - Tony
Todas las demás historias son bienvenidas ...