Thursday, May 23, 2013

Cuenta regresiva...


...Wembley 2013

Para algunos, durante el transcurso de un año, se viven varias noches de fiesta. Para otros hay una noche, mágica e inolvidable, fantástica e inigualable, solo una; la noche de la Final de Champions, nuestra noche de nunca olvidar. 

No estoy casada, y no pretendo estarlo por mucho tiempo, pero me atrevo a apostar que una Final de Champions en la que juegue “tu equipo”, es mejor que cualquier noche de bodas. Los nervios desde la mañana, levantarte y saber que hoy es el día. Hacerlo todo con una sola imagen en la mente, no la imagen de tu prometido esperándote en el altar, sino la imagen de tu equipo desfilando al terreno de juego con la copa a escasos metros; tan cerca, pero tan lejos. Estar allí, de pie, recitando el himno de la Champions como si fueran los votos matrimoniales (pero con mas honestidad, pasión y vigor.) Escuchar al padre decir cosas que no escuchas pues te ensordece el nerviosismo, igual que no escuchamos el silbato inicial por que Wembley y sus hinchas vitorean como si no hubiese un mañana. Gritamos el primer gol con mas energía y euforia que cuando aceptamos y damos el ‘sí’.  Nos arrodillamos, pero no a orar, nos arrodillamos porque el marcador nos llena de fe, o de agonía, o de desespero, o de tristeza, o de esperanza, o de dolor, o simplemente nos arrodillamos en honor a los que nos han brindado momentos que sólo el fútbol nos puede dar. Pero el fútbol no siempre es una historia con un final feliz. De la iglesia [Wembley] saldremos con nuestro mayor tesoro, o con el corazón roto, abandonados por la suerte o por el destino. 


Quizás exagero un poco, pero a dos días de la final, así me siento; como la novia mas ilusionada de la película mas rosa de Hollywood. 

La final de este sábado entre el Dortmund y el Bayern es, en mi no muy sana opinión, mas romántica que cualquier novela de Nicholas Sparks. Y resumido, la mejor final de Champions que se pueda pedir. Soy del particular creer que la neutralidad en el fútbol es una falacia, y por ello no me convencen los que van por ahí diciendo que gane cualquiera en esta final. Así que me dispongo, en contra de todo, convencerles de que esta final la debe ganar

La primera final alemana de la historia de la UEFA Champions League

Bayern Múnich

El 19 de mayo de 2012 comenzó a escribirse una novela con el prólogo mas desagradable de la historia. Un maldito penal se interpuso entre la merecida gloria del Bayern y la mas preciada de Europa. Entre lágrimas, coraje y desilusión vimos como uno tras uno los jugadores del Bayern caían al piso cuando Drogba clavó el último puñal en la cruz bávara. El verano fue largo. Comenzó la Bundesliga 2012/2013 con la ilusión que se tiene cada temporada, ni mas, ni menos. Sin embargo, para un grupo de chicos, esta temporada necesitaba ser algo mas; Schweinsteiger, Lahm, Müller, Kroos, Badstuber, Robben y Van Buyten acababan de perder su segunda final de Champions en tres años. 

Para los alemanes de esta lista, el Inter de Mourinho (2010) y el Chelsea de Di Matteo (2012) tenían mucho en común con la España de Luis Aragonés (2008), de Vicente Del Bosque (2010), y la Italia de Marcello Lippi (2006), y de Cesare Prandelli (2012). 

Podría convencerles citando los récords que rompió el Bayern esta temporada (que por cierto, rompieron el record de romper récords), pero eso sería muy fácil (y muy largo), así que prefiero recurrir a argumentos un poco mas cualitativos que cuantitativos: 

Jupp Heynckes: el técnico alemán está a dos partidos de alcanzar el primer triplete en la historia del Bayern Múnich. ¿No les parece suficiente? Tengamos en cuenta que el Bayern ha ganado 23 Bundesligas (record), 15 DFB-Pokal (record) y 4 Champions (record alemán) pero nunca ha logrado ganarlo todo. De hecho, ningún equipo alemán ha logrado coronarse con un triplete de Liga, Copa, Champions... Ni el Bayern, ni el Dortmund, ni el Eintracht Frankfurt, ni el Hamburgo. 


Estilo: por si fuera poco, Heynckes ha perfeccionado el fútbol. Para muchos, el estilo de toque del Barcelona de Pep Guardiola alcanzó la máxima de este deporte. El tiki-taka del futuro técnico del Bayern deslumbró al mundo, y con él logró hacerse de 14 títulos (de 19 posibles). El Bayern tomó ideas y perfeccionó. Los de Jupp se hacían de la posesión sin olvidar el principio máximo del fútbol alemán, el ataque. Por el Bayern, cuatro jugadores marcaron 10 o mas goles durante la temporada y 17 jugadores marcaron por lo menos un gol; en el fútbol alemán, todos atacan. 

Cantera y cartera: el Bayern es quizás el equipo mas astuto del mundo, y sin duda, el mas inteligente entre los grandes. La constante pelea cantera/cartera no resulta ser un problema para el gigante bávaro; cuando tienes una de las mejores canteras de Alemania (y del mundo), y encima una cartera envidiable, ¿por qué preocuparte? 

El XI perfecto: un tercio de la plantilla del Bayern Munich es producto del sistema juvenil del equipo: (Schweinsteiger, Lahm, Müller, Badstuber, Can, Contento, Weihrauch,  Hojbjerg y Toni Kroos (a quienes algunos consideran graduado de la cantera bávara). Luego están los fichajes de calidad, a precios de calidad. La llegada de Pizarro, Shaqiri, Dante y Manzukic le dio al Bayern la profundidad necesaria a la plantilla para poder competir al máximo nivel en las tres competiciones. Dante y Mandzukic se convirtieron en fichas irremplazables en el once de Heynckes, mientras que Pizarro y Shaqiri se robaron el corazón de toda la afición. De estos cuatro el fichaje mas caro fue el de Mandzukic con un valor de 13 millones de euros; pero visto el resultado, una ganga en el mercado. Por último, el fichaje de lujo. Esta temporada, por 40 millones de euros, llegó Javi Martinez. El español probó valer cada centavo y junto a Dante se convirtió en el alma del equipo. 

Por si nada de lo anterior es suficiente para convencerles: ¿será posible que este inigualable grupo de estrellas pueda recuperarse de una tercera derrota en una final? Apelo al buen juicio: ... a la tercera va la vencida.


Borussia Dortmund: 

El Dortmund no es el clásico equipo que todos conocen por ser un campeón habitual, no. El Dortmund es el equipo que todos admiran por hacer luchar al mas grande, es el David frente a Goliath, es el equipo que sabe sudar una victoria y sabe darle sentido a lo olvidado. Una Champions (1997), 8 títulos de liga alemana, 3 DFB-Pokal; un triste resume comparado al de su rival. 

Tras conquistar Europa en el ’97 el Dortmund estuvo cerca de declarse en banca rota en el 2003; un préstamo, nada mas y nada menos que del Bayern Munich, los mantuvo a flote durante la temporada. En el 2005 las finanzas del club sobrevivieron otra temporada caótica, y no fue hasta el verano del 2008 que el club pudo ver la luz. Tras la renuncia de Thomas Doll (que entregó el puesto tras una decepcionante temporada que por poco termina en el descenso), Jurgen Klopp tomó las riendas del club. Weidenfeller, Kehl, Blaszczykowski y Hummels sobrevivieron la temporada junto a Doll, y en el verano, con la llegada de Klopp, comenzó (justo como el lo llama) el proyecto futbolístico mas interesante del mundo. 

Subotic, Owomoyela, Schmelzer, Santana, Boateng, Sahin y Valdéz se unieron a la plantilla en la temporada 2008/2009. El Dortmund se quedó fuera de las competiciones europeas por dos puntos, pero Klopp les hizo soñar y les hizo querer mas; y así fue. La temporada que siguió, con la llegada de Bender, Grosskreutz, Lucas Barrios y Götze, el Dortmund se clasificó a la Europa League; el proyecto venía cogiendo forma. En el 2010 llegaron Lewandowski, Kagawa y Piszczek, las piezas finales de la gran obra de Jurgen Klopp. El resto de la historia todos la conocen; las historias de los campeones siempre se conocen.

Y por si una historia de superación no les acaba de convencer:

Jurgen Klopp: hablemos de pasión y dedicación. El que no ha visto un partido del Dortmund en su vida no va a entender quien es Jurgen Klopp. Klopp no es sólo el tipo que en rueda de prensa es una versión decente y mas carismática de Mourinho que nos hace reir con su cinismo, dentro de su particular arrogancia hay un destello inigualable de humildad (pero de la de verdad); es el entrenador que termina un partido igual de sudado que sus jugadores; es el entrenador que se pasa 90 minutos en la banda gritando a todo pulmón; es el entrenador que se enfrenta a cualquiera por los suyos (y sino pregúntele a Sammer que es su victima mas reciente); es el entrenador que celebra cada gol como si fuera el de la victoria, (y ahora que lo pienso, que momentazo sería verle celebrar en Wembley); es el entrenador que no tiene aires de superioridad, sus jugadores son sus compañeros y lo demuestra en como les habla, como les anima y sobretodo en como viste, no es el técnico que se viste de Hugo Boss cada partido (puedo contar con una mano las veces que le he visto de corbata).

En Mainz, cuando comencé como entrenador, los jugadores fueron mis compañeros de equipo. ¿Porque fuera al día siguiente su entrenador tenían que llamarme “señor”? El Hamburgo pensó que si alguien me llamaba Kloppo no podía tener  respeto. Por eso les llame y les dije ‘No voy a ir al Hamburgo’.” (Entrevista para The Guardian.)

La afición: el Westfalenstadion es el campo mas grande de Alemania con capacidad para hasta 83,000 fanáticos. Esta temporada, el también conocido Signal Iduna Park, registró una media de 80,520 fanáticos por partido, ¡ochenta mil voces cantando y celebrando un gol! (trato de pensar en algo tan orgásmico como eso y no se me ocurre nada). Hay muchas cosas que alabar a esta afición, pero lo mas impresionante es sin duda la Südtribüne: la tribuna popular mas grande de Europa con capacidad para 24,454 espectadores ¡de pie! La tribuna sur del Westfalenstadion es una verdadera obra de arte; el amarillo, los cánticos, los brincos, y los mosaicos son la verdadera vida del Dortmund. El equipo juega para su afición y su afición no les abandona. 


Juventud: en la actual plantilla del Dortmund solamente dos jugadores superan los 30 años de edad: Weidenfeller (32) y Kehl (33). Por otro lado, solo Felipe Santana, Piszczek y Kuba superan los 25 (los tres con 27 años). El proyecto de Klopp, desde el 2009, ha visto crecer y desarrollarse a jugadores que hoy son la envidia (y codicia) de toda Europa. Mario Götze fue el primero en morder el anzuelo, y a jugadores como Lewandowski, Gündogan, Hummels, Reus y Bender le sobran las ofertas, esperemos que Mario no termine mendigando minutos como Sahin (Real Madrid) y Kagawa (Manchester United). La determinación y madurez de esta plantilla tan joven se pondrá a prueba el sábado, pero no me cabe la menor duda de que lo darán todo hasta el último segundo. 

Determinación: la temporada pasada Klopp predijo que el Dortmund ganaría el doblete alemán al Bayern Múnich, y así fue. Al comienzo de esta temporada Klopp insistió en que el Borussia Dortmund estaba preparado para ganar la Champions League, y está a 90 minutos de demostrar que confianza en los suyos no le falta. Mas importante aun, es que a estos chicos solo los detiene el silbato final; cada segundo y cada pase es fundamental, estar abajo dos goles tras el minuto 90 no significa nada (y la hazaña ante el Málaga, histórica de por sí, es un ejemplo de afán y fijación). El Bayern habrá eliminado al Dortmund de la DFB-Pokal, pero en liga, el Bayern no ha sido capaz de conseguir la victoria. La final ante el mas grande rival, será sólo una oportunidad de nivelar el marcador... y por que no, coronarse los mejores venciendo a los mejores. 

Aquí no apelo al buen juicio, apelo al corazón; al niño dentro de cada hincha que quiere vivir un momento histórico sin que se lo cuenten. La perfecta historia de Cenicienta.

¿Convencidos?

No, es imposible estarlo. A menos que seas hincha a ‘carta cabal’ es difícil escoger un ganador. El Bayern arrasa, el Dortmund enamora. 

Cuando el sábado te levantes con la ilusión de vivir un día mágico, sabrás a quien quieres ver en el altar; al equipo que ha sido mas que persistente y merece por fin levantar el título, o al equipo que con los pequeños detalles te robó el corazón durante la temporada y merece una oportunidad para seguir conquistándote. En toda historia de amor hay dos chicos que se pelean por una chica, y en mi perfecta fantasía, estos equipos se pelean por nosotros. El sábado en Wembley, pase lo que pase, habrá un merecido campeón, y un desmerecido perdedor. Habrán risas y llantos, sueños realizados y muchos corazones rotos. 

La Champions se queda en Alemania. 




Sunday, April 28, 2013

A la tercera va la vencida...


Previa de la FINAL de la Champions League 2013 para: Fútbol Champions Blog

El 13 de noviembre de 2002, en el Olympiastadion de Munich, el Bayern disputaba su sexto y último partido de laChampions League. Ya eliminados (0-1-4) el Bayern se enfrentó RC Lens francés que buscaba clasificarse a la siguiente ronda de la Champions.

Restando 20 minutos para finalizar el partido, que se encontraba empate 2-2, se preparaba para debutar un joven bávaro que apenas había entrenado en dos ocasiones con el primer equipo de Ottmar Hitzfeld. Al minuto 76, en sustitución de Mehmet Scholl, el nacido en Kolbermoor, Alemania, hacía su debut oficial con el Bayern Munich.

Restando cuatro minutos de partido el recién ingresado cruzó un pase para Giovane Elber, que tras un cabezazo envió el balón al travesaño terminando el esférico en los pies de Markus Feulner que marcó el 3-2 del partido; así comenzó la magia de Bastian Schweinsteiger.En aquel mismo partido, al minuto 90, ingresaba un joven Philipp Lahm en sustitución de Feulner. Y así, en menos de media hora de partido, Alemania veía a sus futuras estrellas marcar el inicio de una generación.

El Bayern, de la mano de sus jóvenes estrellas alemanas, se ha convertido en los últimos cinco años en un referente del fútbol internacional y sobretodo del fútbol alemán. Entre el 2007 y el 2009, Thomas Müller, Toni Kroos y Holger Badstuber se unieron a Schweinsteiger y a Lahm en busca del primer título europeo del Bayern desde que ganara la Champions en el 2001.



La primera oportunidad tocó la puerta en el 2010. La final de Madrid se presentaba como el espectáculo perfecto para consagrar al equipo bávaro, y como antesala al Mundial de Sud África para los jóvenes alemanes. Sin embargo, el Inter de Mourinho superó al Bayern de Van Gaal, y la primera Champions League de Bastian, Lahmy compañía se esfumaba.


Antes de lo previsto el Bayern se volvía a presentar como finalista en Champions. En el 2012, tras eliminar al Real Madrid en su casa y en penales, el Bayern se preparaba para “el segundo asalto”. Esta vez el escenario era Múnich. Los bávaros disputarían su segunda final europea en 3 años y esta vez lo harían en su casa. El gol deThomas Müller al minuto 83 parecía ser la conclusión perfecta a una historia que había comenzado a redactarse hacía exactamente diez años; sin embargo, el gol de Drogba, restando dos minutos del tiempo reglamentario, retrasó la fiesta Munich. Otra “final”, otra tanda de penaltis, pero esta vez, con uno de los finales mas amargos en la historia del Bayern. El “héroe” de la semifinal en Madrid, el villano en la final de Munich; Schweinsteiger, con la tanda de penales empate a tres por bando, falló el quinto intento del Bayern. Drogba no titubeó en meter el quinto del Chelsea, y coronarse campeón.

Una vez mas el fútbol le negaba al Bayern su quinta Champions League. Una vez mas, Bastian, Lahm, Müller, Kroos y Badstuber (¡y Robben y Van Buyten!) tendrían que conformarse con ver al rival alzar la orejona a escasos metros de donde las lágrimas y la decepción imperaban.


En el fútbol no siempre se gana, incluso los grandes equipos conocen esta regla de memoria. Pero esto no se trata de perder dos finales de Champions League, se trata de una generación de futbolistas a destiempo. Eliminados en: la semifinal ante Italia en el Mundial 2006, la final ante España de la EURO del 2008, la final de Champions del 2010, la semifinal ante España en el Mundial 2010, la final de Champions del 2012 y la semifinal ante Italia de la EURO 2012, Philipp Lahm y Bastian Schweinsteiger exigen justicia (y un poco de compasión).

El fútbol está a 90 minutos de darle al Bayern Munich otra oportunidad para redimirse; a la tercera va la vencida. Tras una temporada rozando el cielo el Bayern se encuentra muy cerca de volver a ser finalista en la Champions League: su tercera final en cuatro años promete ser la esperada. Tras proclamarse campeón-arrollador de la Bundesliga y “rekordmeisters”, el Bayern se lo ha propuesto: es ahora o nunca. (Con la llegada dePep Guardiola y la incorporación de Mario Götze a la plantilla la próxima temporada, “…o nunca” pudiera traducirse a la próxima final de la UEFA, Lisboa 2014.) Este grupo de jóvenes merece un poco mas que volver a ser finalistas. Tras la ida ante el Barcelona en el Allianz Arena el Bayern dejó claro que son el equipo a vencer.

En el 2010 die Bayern perdió la final ante el Inter que eliminó al Barcelona en semifinales, y en el 2012, elChelsea copió el guión.

Esta vez es el Bayern quien está a punto de eliminar al Barcelona. Tras el 4-0 en el Allianz Arena sólo un milagro en el Camp Nou podrá interponerse entre Wembley y el voraz deseo de redimirse del FC Bayern München.


En su día Gary Lieneker dijo: el fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan once contra once, y siempre gana Alemania. Esta definición parece haber caducado hace mas de una década y corresponde a este grupo inigualable de jóvenes alemanes recuperar la fe y la confianza que ha destacado a los teutones competición tras competición.

Friday, April 26, 2013

Encontré el amor en el club equivocado...



"Encontré el amor en el club equivocado"... Así he decidido explicar mi actual situación sentimental. Desde que tengo conciencia el fútbol alemán ha sido gran parte de mi vida, sólo opacado por una relación "extra-marital" con el Barcelona; desde la conquista de Rivaldo, las tardes con Ronaldinho, las escapadas con Eto'o y una fijación con D10S.

Pero, al primer amor es imposible olvidarlo. Es imposible olvidarlo cuando año tras año se vuelve mas atractivo, cuando tiene tanto que ofrecer a una relación que nunca ha dejado de existir, a un corazón que nunca ha dejado de latir. Un club que alberga el verdadero amor, y un club que con rebeldía, sencillez y dedicación te invita a traicionar los principios básicos de una relación.

Y, por aquello de seguir la metáfora, ¿se puede ser fiel toda la vida? En lo cotidiano, cada cual tendrá su opinión, pero en el fútbol, la fidelidad es una cualidad "rara". Sí, quizas hay quien ha seguido a un sólo club toda la vida, pero mienten si dicen que no ha existido otro club por el cual el corazón haya latido fuerte.

Actualmente, en esta triste y pasional encrucijada, se encuentran sentimientos encontrados. El primero, y el mas fuerte, la desesperación. Desesperación por ver a aquellos a los que he visto crecer alcanzar la gloria. Anhelo. Anhelo por ver a los exponentes de una generación consagrarse con la grandeza que merecen. Impaciencia. Impaciencia por que llegue otra final. Angustia. Angustia por no ver repetirse un resultado.

Y es que, ¿dónde dice que no se puede seguir a mas de un club? ¿Dónde dice que las pasiones hay que limitarlas? ¿Dónde dice que el fútbol es una marcha militar norcoreana?

Una amiga muy cercana, una hermana que el fútbol me dio, dijo:
Hay fanáticos de equipos de fútbol.Hay fanáticos del fútbol.En esa segunda categoría entramos pocos.
... yo le doy toda la razón del mundo. El fútbol no es un novio que merece fidelidad, el fútbol es un estilo de vida que merece toda mi devoción. Y la tiene.

Vengo de un generación bendecida (o aparentemente maldecida). Una generación que ha visto a Rivaldo, Zidane, Roberto Carlos, Ronaldinho, Ronaldo, Beckham, Ballack, Klose, Agüero, Falcao, Iniesta, Xavi, Puyol, Piqué, Henry, Gerrard, Giggs, Scholes, Cristiano, Casillas, Kahn, Cech, Van der Saar, Schweinsteiger, Trezeguet, Riquelme, Palermo, Palacio, Lahm, Kaká, Podolski, Pirlo, Totti, Cannavaro, Del Piero, Touré, Abidal, Ibrahimovic, Xabi Alonso, Cambiasso, Zanetti, Crouch, Özil, Buffon, Robben, Van der Vaart, Sergio Ramos, Ferguson, Guardiola, Mourinho, "Felipao", Ancelotti, Wenger, Van Gal, Rijkaard, Klinsmann y sobre todo, la generación que vio a Messi consagrarse "in the beautiful game".

Una generación que no tendrá que leer de Neymar, Reus, Pedro, Varane, Hummels, Courtois, De Gea, Rooney, Welbeck, Bartra, Götze, Dante, Thiago Silva, Toni Kroos, Thomas Müller, Pastore, Niang, Draxler, Holtby, Ocampos, Vangioni, Chicharito, Khedira, Hazard, El Shaarawy, Balotelli, Bale, Cavani, y Deulofeu por que hemos vivido cada gol, cada pase, cada atajada, cada sonrisa y cada lágrima.

El que pueda declararse fiel a un sólo XI, que tire la primera piedra.

El fútbol es un baile, y hay que aprovechar para danzar cada pieza. Es un canvas, y hay que apreciar cada pincelada. El fútbol es mas que veintidós hombres detrás de un balón, es un sentimiento único que se comparte mas allá de cada frontera, de cada idioma, de cada religión, de cada raza, de cada edad, de cada rostro, de cada color, y de cada escudo.

El fútbol es paz; es un deporte unificador. Es el deporte que en fines de semanas ve a dos hinchadas ahogarse en insultos, para entre semana verles vitorear bajo un mismo himno. El fútbol es, ante todo, “un sentimiento que no se puede explicar.
El tipo puede cambiar todo. De cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar Benjamín. No puede cambiar de pasión. [refiriéndose al Racing Club argentino]” ~El secreto de sus ojos




Y así la duda persiste y persistirá. En el minuto 90, cuando el árbitro pite el final de un partido, mi corazón sabrá si  vale aquello una sonrisa, o una lágrima mas.